Se confirma la VERGÜENZA. El Ayto de Rivas ha sancionado a nuestro compañero ARturo con 3 años y 4 mesesde emploe y sueldo, por el envío de un mail

Fecha de publicación: 10 de diciembre de 2020

  • Se confirma la vergüenza y el Ayuntamiento de Rivas, se convierte en cómplice de las barrabasadas de nuestro Jefe y sanciona a nuestro compañero Arturo, con 3 años y Cuatro meses de empleo y sueldo, por el envío de un mail. El pasado jueves, Arturo tuvo que entregar el arma y la placa y abandonar su puesto entre los aplausos de sus compañeros.
  • Una vez más, nos veremos en los Tribunales, que confiamos en que pongan cordura en toda esta barbaridad.

RIVAS-VACIAMADRID

Sancionado con 3 años y 4 meses de suspensión de empleo y sueldo el policía ripense expedientado por un correo electrónico

Redacción Diario de Rivas-Vaciamadrid -- https://www.diarioderivas.es/

El oficial de Policía Local de Rivas Vaciamadrid que envió un polémico email el pasado mes de marzo a toda la plantilla municipal, en el que criticaba la gestión municipal al comienzo de la pandemia, ha sido finalmente sancionado con 3 años y 4 meses de suspensión de empleo y sueldo, según han confirmado fuentes sindicales a Diario de Rivas. El alcalde, Pedro del Cura, asegura que ha quedado «acreditado» en el expediente sancionador que las afirmaciones vertidas por el agente en ese correo no eran ciertas, y lamenta «el daño que pueda hacer este asunto particular a la Policía Local de Rivas», que tiene «todo nuestro apoyo en su magnífica labor diaria de protección a la población de la ciudad».

El agente recibió la notificación de la sanción el pasado jueves, 3 de diciembre, con efecto inmediato, por lo que ese mismo día entregó su identificación y su arma reglamentaria y se fue a su casa, según confirman fuentes sindicales. El oficial había enviado, el pasado 13 de marzo, un correo electrónico por el que le fueron imputadas una falta grave, tres faltas graves y una leve, entre ellas las de insubordinación y uso negligente de herramientas (correo corporativo). Tal y como informó en su momento este digital, el mensaje de correo electrónico, que el oficial sometido a expediente disciplinario envió a toda la plantilla municipal el día anterior a la entrada en vigor del primer estado de alarma por la pandemia de la Covid-19, reflejaba quejas sobre la falta de Equipos de Protección Individual (EPI). Además, calificaba de «penosa» la «gestión municipal contra el coronavirus» y acusaba al gabinete de crisis municipal de tomarse «a cachondeo la solicitud por parte de los policías de equipos de protección individual». Según indicó el sindicato CPPM en un escrito, «todo ello venía precedido de una comunicación de nuestro sindicato, en el que informábamos que no nos iban a dar mascarillas (pedida por el Comité de Salud desde el 25 de febrero) […]. En ese momento teníamos una Orden de nuestra Jefatura que solo permitía el uso de mascarillas, en caso de que la intervención fuera con un posible caso de Covid o acompañamiento a sanitarios, etcétera, pero no el resto de la jornada. Nuestro oficial, en ese mail, dijo que no iba a prohibir a sus subordinados el uso de las mascarillas, que demasiado estaba ya delicada la situación, como para encima prohibirles usar un medio de protección. Hay que recordar que tiene personas a su cargo y entre sus deberes, está velar por su seguridad», concluía el sindicato.

La Junta de Personal del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid —formada por todos los sindicatos con representación municipal, es decir CCOO, UGT, CGT, CSI-F y CPPM— envió un escrito solicitando que se retirara la propuesta de sanción, o en su defecto que se aliviara. Además, en torno al 80% de la plantilla de Policía Local firmó un escrito de apoyo a su compañero, que se registró también en el Consistorio. Por su parte, el jefe de Policía ripense, Leonardo Lafuente, justificó en su momento la propuesta de sanción, argumentando: «Ahí había una falta muy grave de insubordinación colectiva e individual, y unas faltas graves como usar un email para algo privado, trasladar una información manipulada con datos falsos y la desconsideración a los superiores. Y todo ello aderezado por el hecho de que estamos en una pandemia, donde un oficial de policía no puede decir cosas que causen pánico a la gente, o al resto de los funcionarios, o a los familiares de los funcionarios. Esas afirmaciones, esas descalificaciones y, sobre todo, ese miedo que podía generar no se puede consentir en un mando de la policía», concluyó.

Una «conducta aislada»

El alcalde de Rivas Vaciamadrid, Pedro del Cura, ha confirmado la imposición de la sanción propuesta por el instructor del caso. «En el expediente sancionador, que consta de más de un millar de páginas, ha quedado acreditado que no eran ciertas las afirmaciones vertidas en el correo electrónico, además de que el medio y los términos empleados para la comunicación a toda la plantilla no eran los adecuados», asegura. «Se trata de una conducta que nada tiene que ver con la labor policial, impropia de un cargo como el suyo. Yo puedo entender que en un contexto como ese alguien pueda cometer un error así, pero en el período de alegaciones el oficial no se ha retractado, ni ha pedido disculpas, ni ha aportado justificación ni información adicional alguna, mientras que el instructor ha acreditado que no eran ciertas dichas afirmaciones. Por eso, tras el correspondiente proceso, se ha confirmado la sanción propuesta por el instructor», indica el alcalde.

Del Cura informó además de que el agente ya ha comunicado su intención de recurrir la sanción ante el tribunal de lo contencioso-administrativo, «y lógicamente nosotros estaremos a lo que decida ese tribunal». Además, prosiguió, «lamento el daño que este caso pueda producir a la imagen de la Policía Local de Rivas, debido a una conducta reprobable, absolutamente puntual y aislada. La plantilla tiene todo mi apoyo y el del jefe de Policía para seguir desarrollando su magnífica labor».

Desde CPPM Rivas califican la sanción de «barbaridad»: «Nos parece totalmente desproporcionado y creemos que no se ajusta a derecho. Al final, le envían a su casa tres años y cuatro meses por enviar un correo electrónico, que no vamos a entrar a valorar si su contenido o los medios empleados fueron apropiados o no. Estamos consternados y creemos que este castigo no es solo contra él, sino una medida ejemplarizante para advertir a toda la plantilla lo que le puede pasar a cualquiera que saque los pies del tiesto», continúan desde CPPM.

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