Fecha de publicación: 24 de diciembre de 2017
El pasado sábado 23 de diciembre, los sindicatos CPPM, UGT y CSIF dijeron ¡basta ya! a la vulneración de derechos de las trabajadoras y trabajadores del Ayuntamiento, y convocaron una manifestación por las calles de Galapagar de cara a hacer pública la situación de desprotección que vienen sufriendo desde hace años.
El personal, sobre todo la policía local, salió a la calle para protestar por las vulneraciones de derechos que están sufriendo y para reivindicar que se inicie el procedimiento para la creación de un nuevo convenio con el Anexo de Policía correspondiente (dada las características especiales del mismo).
La policía local lleva sin convenio desde el 2010 y entre sus reivindicaciones, piden que se les equipare con el resto de empleados públicos de Galapagar y demandan que se respete el Estatuto Básico del Empleado Público, que se compensen la nocturnidad y los festivos, cuadrantes anuales que permitan la conciliación, y que se equipare su salario con el resto de policías municipales de la Comunidad de Madrid. Además la plantilla de la policía local en los últimos años ha disminuido en 16 agentes, lo que repercute en el trabajo diario de los/as mismos/as.
“En muchos ayuntamientos se nos mima, se nos cuida ya que somos la cara visible de los mismos pero, en este caso, el Ayto de Galapagar “utiliza” a sus trabajadores y sus derechos son totalmente arbitrarios dependiendo de la buena voluntad del momento y no de un acuerdo convenio. Es una pena que la mayor parte de los policías locales de Galapagar se quieran ir de aquí por las condiciones en las que trabajan” nos comenta Celia Martell, concejala de Galapagar en Común Izquierda Unida.
Desde que Daniel Pérez llegó al gobierno de Galapagar, los y las trabajadoras municipales se han encontrado con una situación de pérdida y vulneración de sus derechos laborales y se ha despedido a más de 200 trabajadores y trabajadoras municipales (despidos masivos, amortizaciones).
Galapagar es uno de los pocos ayuntamientos que no tiene un acuerdo convenio que regule los derechos del personal municipal ya que el Ayto de Galapagar ha anulado la vigencia del convenio y sus derechos laborales se recogen en instrucciones que tienen que ser negociadas año tras año, pero casi sin mejoras para los/as trabajadoras.
Aprovechándose de los recortes y de la ampliación de la jornada a 37 horas semanales, el equipo de Gobierno de Galapagar impuso una reducción obligatoria de la jornada en verano, debiéndose recuperar las horas que se deben durante el resto del año.
No existe una oferta pública anual de empleo como en la mayoría de los municipios y, sin embargo, un porcentaje muy amplio de personas se encuentra en comisión de servicios (no puede ser la norma general en la forma de contratación del ayuntamiento, debería ser excepcional y va en detrimento de los principios de igualdad, mérito y capacidad.).