Fecha de publicación: 8 de junio de 2021
Se incorporan las pistolas taser número 7, con tecnología muy avanzada a la policía local. Controla el amperaje y la distancia a la que se tiene que disparar. Con ellas consideran que se protege no solo a la policía sino a los ciudadanos.
El objetivo de estas pistolas es conseguir la inmovilización muscular de una persona que está en estado de agresividad. Cuando la colocan y encienden la pistola muestra dos puntos que indican dónde impactará la descarga eléctrica. Además, tiene la capacidad de medir la resistencia del cuerpo humano a la corriente eléctrica, por lo que solo da la descarga necesaria para incapacitar al agresor, pero no dañarle.
El disparo dura 5 segundos durante los cuales está dando la descarga eléctrica . Cuando finaliza la descarga, esos 5 segundos han permitido que los policías se puedan acercar hasta el agresor para poder sujetarla y reducirla.
El quipo va asociado a que cada agente que lleve un taser lleve, además, una cámara de grabación. Esta cámara la puede activar el policía manualmente o se activa de forma automática en el momento en el que se emplea la pistola taser. Cuentan con un protocolo de actuación y Seguridad.
En este protocolo se informa de que solo se pueden emplear en 5 casos. Y nunca, salvo extrema necesidad con mujeres embarazadas, menores de 14 años, con personas enfermas o ancianas y en zonas donde pueda haber gases inflamables.
Hay cinco casos donde sí se aconseja su uso: